16 de agosto de 2015

Antes de que termine el verano

Llevo dos meses sin actualizar, dejando para un poco más adelante la entrada que quería escribir antes de irme de vacaciones (solo una semana y para cuando el verano esté a punto de acabarse, pero me gusta reservar lo mejor para el final) y de eso va esto, de finales.

Ya queda poco


Esta primavera retomé un borrador que comencé a escribir hace año y medio y tenía pendiente desde hace casi tres. Es una historia muy especial. Como decía la frase: eso se lo dirás a todas. Es verdad, lo digo de todas, pero esta lo es un poco más aunque solo sea por el tiempo que he tardado en escribirla. Recuerdo muy bien cuando surgió. Fue un flash de esos que te hacen ver la historia, toda la historia, en solo unos pocos segundos. Estaba en la calle, en Madrid, acababa de salir del metro y además de todo el planteamiento (muy por encima), vi con mucha nitidez el final. 

Transcurría entre los años veinte y treinta, aunque empezaba en los 50. Se trataba de un ejercicio de memoria. Lilian recordaba su vida y su historia de amor con Andreas. Sin entrar en detalles, durante todo este tiempo, lo que hizo que no me olvidase de ella fue el final, y lo que me empujó a aplazarla, todo lo demás. 

No dejaba de ver problemas. 

El tiempo. Era complicado, la historia transcurre a lo largo de treinta años. Saltar de un momento a otro, reflejar el avance sin perder el hilo, mantener la esencia de la historia a lo largo de escenarios muy distintos...

La voz narrativa. Todo se cuenta desde un único ángulo. Es Lilian quien recuerda. Podía haber elegido la primera persona, pero odio escribir en primera persona. Por un momento lo consideré y acabé rechazándolo. Pero no era eso lo que me preocupaba. Tanto si escribes en primera como si eliges un narrador subjetivo, estás renunciando a ponerte en la piel del otro protagonista. Quería escribir desde el punto de vista de ella, pero no quería perderlo a él.

Los protagonistas. No es buena idea que los lectores odien a tus protagonistas. Yo no quiero que ocurra, incluso aunque hagan cosas horribles como... No sé por qué, pero mis protagonistas tienen tendencia a hacer cosas reprochables, y Lilian y Andreas no son una excepción.

La historia de amor y si es romántica o no es romántica. Porque es una cuestión que también me plantean con frecuencia, ya me ha pasado más veces. Yo solo puedo decir que, para mí, todas mis historias son profundamente románticas. Pero no me sorprendería que otras lectoras no lo viesen así (con los lectores, que alguno hay, me suele pasar al revés, me dicen que hay demasiado romance). Como soy muy cabezota creo que nunca me cansaré de intentar convencer a unos y a otros.

La documentación. La época es compleja, llena de cambios, de muchos cambios, y los escenarios son dos ciudades que jamás he pisado. Viena y Berlín. Podría ir a Viena, no es imposible, me gustaría, y también a Berlín, pero incluso aunque lo consiguiera, ni Viena ni Berlín son los que eran entonces. Especialmente Berlín. Este verano, mientras buscaba imágenes, era inevitable comparar el antes y el después. Antes y después de la guerra.

 La avenida Unter den Linden en 1391 y en 1950
Y más cosas, quebraderos de cabeza, detalles, huecos, pero lo importante es que encontré el modo. Aparté las dudas, aplacé decisiones y dejé que la historia se fuese contando. Durante estos últimos meses le he dedicado casi todo mi tiempo libre. Ahora sé un poco más de la historia del siglo XX, de geografía, de la música y la moda de esos años, he descubierto un montón de calles, de hoteles, de cafés, pero sobre todo sé su historia, la de Andreas y Lilian. Solo me falta escribir el final.

Son tres capítulos de los que ya conozco todos los pasos, los sentimientos, las palabras que se van a pronunciar, pero aún tengo que contarlos, y me preocupa porque llevo tres años volviendo una y otra vez esas imágenes y querría reflejarlas tal y como lo vi y no sé si seré capaz. Lo que si sé, es que las emociones eran, son, reales, tan reales como para hacerme llorar como una tonta una mañana en Madrid en plena calle.

Han sido unos meses intensos y absorbentes. Me va a costar despegarme de Viena, de su ambiente, de ellos. Pero tendré que hacerlo porque es bueno mirarla con un poco de distancia, porque incluso cuando todas las palabras estén en orden, habrá que comprobarlas muchas veces y porque para la vuelta de vacaciones me aguardan muchas novedades, mucho trabajo y muchos nuevos proyectos que también me tienen inquieta y con los nervios a flor de piel. Pero eso será después. Soy de amores sucesivos pero excluyentes. Si estoy con uno no puedo pensar en otro. 

Y durante este verano y todo lo que queda de agosto, aún es tiempo para Lili y Andreas, y otra cosa no, pero os garantizo que tendrán su final.


15 comentarios:

  1. Como "menos es más", seré breve: la entrada (su contenido) es preciosa, siempre con la palabra precisa; las fotos que has elegido me encantan y por último, aún a riesgo de saber que me tendrás con el corazón en un puño durante toda la lectura, quiero que sepas, de nuevo, que estoy deseando conocer la historia de Lili y Andreas.
    ¡Ánimo con ese final, que no se te resista!. Besos.

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    1. Y ¿quién no querría conocer su historia después de lo que nos ha anticipado Marisa?
      Sé que tardará, porque estas cosas van muy despacio, pero... ya estoy esperando.
      Mil gracias, Marisa!

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    2. En realidad, ahora que no nos oye nadie, la entrada ha sido solo la excusa para retrasar el momento... XD Hoy me he tomado el día libre, pero mañana seguiré y que sea lo que tenga que ser. Ya os contaré :P Gracias a las dos!!!!

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  2. Marisa, la de hoy es una entrada muy personal, muy íntima, gracias por compartirla con todos nosotros.
    Para mi es imposible meterse en la piel de un escritor, pero deduzco por tus confesiones que vuestra cabecita no deja nunca de dar vueltas y más vueltas imaginando historias y escenarios.
    Ojalá este trabajo que ahora entiendo por qué dices que es muy especial, pueda ver la luz pronto, sabes que hay mucha gente, entre las que me incluyo, deseando pasear por Viena y Berlín de tu mano.
    Un besazo !

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    1. Muchas gracias, Maribel!!!! <3 <3 <3 <3 Es un oficio de locos este. Más si a lo que tú quieres plasmar se añade la presión de transmitirlo, pero aquí entre nosotras, lo bien que lo pasas (y lo mal... XD ) mientras escribes lo compensa todo. Que además lo queráis leer ya es... Un beso enorme!!!!

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  3. amore, qué entrada tan preciosa :') sé que hace mucho me contaste ese final y que lo movió todo, pero afortunadamente se me ha olvidado y podré disfrutarlo en todo su esplendor, haciendo boca poco a poco con cada capítulo :P estoy deseando que le des el último toque y me dejes viajar en tu maravillosa máquina del tiempo, me encantan tus historias de amor porque el amor mueve la historia como un corazón mueve la sangre por todo el cuerpo, un cuerpo bien musculado, de piel perfecta y mente brillante, con subtramas y trasfondo.
    hoy no te molesto ;) dale a las teclas, mi niña!!!

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    1. Amore!!!! Tú sí que dices cosas bonitas!!!!! La lata que te habré dado con esto y la que te daré.... XDDDD Hablamos pronto, pronto y nos ponemos al día. No me hagas sacar el látigo! XD

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  4. Querida Marisa,
    Por fin te encontré. Voy a ser muy breve. Tus letras han conseguido despertar el anhelo, la impaciencia y el deseo de disfrutar de esa historia, que se deduce fantástica, preciosa y profunda.
    Ánimo y adelante!!!

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    1. ¡Conchi, no sabes qué alegría me ha dado leer tu comentario! Muchísimas gracias por pasar y por tus palabras, que quieras leer me hace muy feliz y a la vez me pone muy nerviosa!!! XDD Espero que cuando esté acabada puedas disfrutarla, de veras me encantaría :))) Un beso grande!!!!

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  5. Me apetece un montón leerla! Bueno, ya sabes que me gusta todo lo que haces, y eso que cada cosa es bien distinta de la anterior jajaja! Pero mucho mejor. Eso es algo que demuestra que hagas lo que hagas lo bordas :)
    Y como encima eres muy concienzuda y no dejas cabo suelto seguro que encima aprendemos un montón de cosas. Ya estás tardando en terminarlo!
    Besotes!

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    1. Eso es confianza! XDD A ver si se me pasa la presión escénica y me pongo con ello, Ya te contaré!!!

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  6. Caramba, qué buena pinta tiene la historia. Ya me has dejado muy intrigada con lo que nos has contado de ella. Ánimo, que seguro que la terminas como estás deseando, pero comprendo tus dudas porque a mí me pasó algo parecido. Que las musas te acompañen...

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    1. Gracias, Bárbara!!! Esto de escribiir, siempre lo pienso, es una lucha sobre todo contra nosotras mismas :P Lo bueno es que siempre ganamos, si no otra cosa lo mucho que lo disfrutamos!!! Un beso!!!

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  7. Cuánto trabajo y cómo nos gusta a tus lectores que trabajes. Porque los que te conocemos sabemos lo bien documentada y ambientada que estará esa historia. Y disfrutaremos con cada uno de esos cambios y de esa historia que, sin duda, nos hará soñar. En resumidas cuentas, es lo que estamos deseando. Un besote, amore!

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    1. Ya lo sabes tú, Meg. Se nos va el tiempo buscando cualquier cosa que lo mismo luego ni usamos, pero ¿y lo bien que lo pasamos? Eso no tiene precio :))) ¡Un besazo y a ver si pronto tenemos muchas buenas noticias!

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