14 de diciembre de 2014

Templando los nervios

Actualizo poco últimamente. Intento buscar temas y se me ocurren muchos, pero ninguno llega a prenderme con la fuerza suficiente para que me ponga el portátil en el regazo y empiece a teclear...



Parece fácil, primero una palabra, luego otra, pero hay veces que les cuesta salir



Me suele ocurrir más en épocas como esta, en las que estoy dispersa, con mucho trabajo en el trabajo de verdad (lo que sería bueno, si no fuese porque en buena medida se trata de papeleo y burocracia y no se traduce más que en pérdida de tiempo), y con varios proyectos en espera de ver la luz. Nerviosa y a la vez ilusionada, impaciente y también temiendo que llegue el momento.  

Por un lado está La dama del paso, que si no ocurre ningún imprevisto (y no tendría por qué ocurrir ningún imprevisto, ¿verdad? Decidme que no, por favor!!!), bien, pues si no ocurre nada, La dama estará publicada muy muy pronto, es cuestión de días, semanas tal vez, pero no meses.
 
Tranquilo, Jeremy, lo superaremos

Soy un poco maniática del control (solo un poco). Si por mí fuera querría saberlo todo ya, pero en esto de publicar inciden muchos factores que no dependen de mí, así que para calmar la ansiedad me digo que lo que realmente importa ya está hecho (y de veras que tengo puesta mi confianza y toda mi ilusión en que la historia guste) y mientras, en los ratos muertos, me peleo con el Movie Maker e intento crear un booktrailer maravilloso, magnífico, sensacional y que haga que todo el que lo vea sienta un deseo irresistible de leer la novela. Pero como soy realista y conozco mis limitaciones me estoy conformando con que se vea correcto y consiga trasmitir, al menos en parte, el espíritu de la historia. Ya lo tengo prácticamente terminado y creo que a esto último sí me he acercado. Tengo muchas ganas de enseñároslo, pero habrá que esperar un poco más
 
Otro factor de dispersión se debe a que hace solo unos pocos días terminé de revisar mi última aventura, mi amor de este verano. Lo he dejado lo más bonito que he podido y he vuelto a tirar los dados. Hasta finales de febrero no sabré el resultado, así que por ahora trato de no darle muchas vueltas. Los que me conocéis mejor sabéis que puedo ser muy paciente (aunque me cueste horrores), sin embargo no me gustaría que esta historia se demorase demasiado en el cajón. Esperaré a ver si hay suerte y luego ya se verá. Solo tener la oportunidad de jugar ya es divertido.


Todo seises, por pedir que no quede

Así que por ahora me encuentro en stand-by y los días se me van entre cerrar cuentas, imaginar escenarios futuros, pensar posibilidades y dibujar ideas y buscarles una imagen. En realidad, una vez publicas ocurre todo tan rápido que también esta espera previa es una manera más de exprimir el momento. Cuando La dama esté ya a la vista de todos sé que estaré aún más inquieta y atacada y sufriré otra vez con las bajadas y subidas de las listas de ventas y con la ansiedad de esperar opiniones y comentarios. Lo temo. Y a la vez lo disfruto. Así que por eso, y de aquí a que ocurra, procuraré tomármelo con calma y templar los nervios.



Pero si recibo un aviso más en el móvil y es otro correo del banco felicitándome las fiestas y aconsejándome que me haga un plan de pensiones, ya os advierto que no responderé de mis actos...

12 comentarios:

  1. No queda nada. La dama esta a la vuelta de la esquina y el otro proyecto... bueno, a ese le queda un poquito más pero llegará.
    Feliciades, Marisa.
    Espero que el 2015 sea tu año.

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  2. Eres una fantástica escritora y todo lo que escribes nos llega y se convierte en éxito, así que templa los nervios que todo va a salir genial, no puede ser de otra manera, te queremos serena para que disfrutes de tu sueño.
    Un beso enorme y felicidades, preciosa.
    Te mereces lo mejor de lo mejor <3

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  3. Aquí esperaremos noticias de tus nuevos proyectos...y ojalá cada uno de ellos te colme de buenos momentos. Por cierto, lo del plan de pensiones, no "lo veo", jajaja !
    Besos !

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  4. cruzando los dedos por ti ^^
    estoy superorgullosa de cada sueño que cumples, amiga mía :) !!!!
    mil besos!!!

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  5. Estoy deseando ver ese booktrailer y leer tu nueva novela. Seguro que funciona muy bien. Es normal que tengas esos nervios en el estómago, pero como no puedes hacer nada, mejor no hacerles caso...

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  6. Hola, preciosa, impaciente porque la Dama vea la luz y demuestre su poder. No creas que no entiendo lo que sientes, pero sé que eres una chica fuerte. Ademas, ¿no sabías que la paciencia la venden por sacos en el super? jejejeej muchos ánimos, esperando ver más novelas de tu pluma.

    Besosssss

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  7. Los ingleses tienen una expresión muy gráfica, como casi todas las suyas, que dice algo así como "Sentir mariposas en el estómago".

    En fin, si no llega a mayores me parece una sensación bonita, aunque no sea placenetera. Y digo bonita porque indica que la persona que lo experimenta está llena de esperanza por algún motivo u otro. En este caso parece que es por la culminación de un proyecto que lleva ingentes horas de trabajo detrás y, lo más importante, esperas que guste a los demás.

    Aunque sólo sea como diletante me gusta dibujar y pintar, de modo que conozco esa sensación y me solidarizo contigo en estos momentos de tribulación.

    Te voy a desear mucha suerte, pero seguro que no la necesitas porque tu trabajo será de primera.

    Ciao,
    Carletto

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  8. ¡Gracias a todos! Lo vuestro es una inyección de moral y lo demás son tonterías <3 Además aquí entre nosotros os diré que esta mañana muy temprano llegó un correo (y no era del banco... XD). Mis nervios se han incrementado, pero lo bueno es que habrá noticias aún antes de lo que esperaba. Ya os contaré :))))))

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  9. Te entiendo tanto...
    Yo no soy por definición una persona paciente, todo lo contrario. Cualquiera podría pensar que todo el proceso de publicación me habría enseñado a tomarme las cosas con calma ¡pues no!...Los lapsos me desesperan. Esperar, esperar, esperar y luego la publicación, los comentarios, etc. Toda esa anticipación que se construye, se acumula y luego se desintegra en un estallido, tal vez, demasiado breve...es como..., más o menos, como...mejor no lo digo, pero es algo que pasa mucho en mis novelas.
    Algunas veces pienso que se me va la vida esperando algo: que mi editor lea el manuscrito y me de su opinión, que me llegue el contrato, que me den fecha de publicación, que llegue el manuscrito para correcciones, que me lo devuelvan porque la correctora dice que las palabras que uso no son adecuadas (Y en ese momento grito "¡en mi país se llaman pantaletas! Se me olvida que no es una denominación internacional"), que llegue la portada y finalmente la publicación...y a empezar otra vez...Todo eso en medio de la vida que te empuja en otras direcciones con miles de pendientes que se acumulan en el escritorio.
    Te entiendo, te apoyo y si en algún momento te desesperas recuerda que es así para todas, no es el Universo que está en tu contra.

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    Respuestas
    1. Me encanta esa comparación, Erika!!! No puede ser más acertada, hoy he pasado el día en pleno estallido de esos que dices... XD Pero hay muchos días antes y otros tanto después en los que las cosas se hacen mucho más cuesta arriba. Cuando lo necesite echaré mano de eso qué dices y recordaré que no es nada personal

      Y muchas gracias porque tu mensaje fue esta mañana la primera alegría de un día de muchas ^_^

      PD. Y me solidarizo contigo en lo de las pantaletas que a mí me gusta mucho más que bragas, por qué dejó de usarse aquí, eh??? XDDD

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  10. Pues como esperé... yalo tienes!!!!! ja,ja,ja! Ves, so guapísima?????

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