9 de noviembre de 2013

Sin perdón

Últimamente estoy aún más dispersa de lo habitual, pero no quería faltar a mi entrada semanal. Así que he hecho un esfuerzo (pequeño, porque una vez que me pongo no encuentro el momento de parar) y he vuelvo con otro de los hombres que me enamoran. William Munny, interpretado por Clint Eastwood en Sin perdón.



Sin perdón (1992) western crepuscular, desmitificador, épico y perfecto desde el minuto uno hasta su maravilloso final. Es una película que se ha emitido muchas veces en televisión (y cada vez que lo hacen yo me siento a verla y me quedo fija como un clavo frente a la pantalla, igual que la primera vez). Así que espero que todos la hayáis visto porque la voy a destripar sin piedad...

Nos encontramos en el viejo oeste. Ganaderos, saloons, buscavidas, sheriffs, prostitutas y pistoleros. Hombres de gatillo fácil de los que disparan primero y preguntan después. En un burdel, uno de esos hombres, agrede salvajemente a una mujer, a una puta. Le destroza la cara con un cuchillo. Porque se había burlado de él. No es un tipo malvado, seguramente ni lo pensó, fue el arrebato del momento. Las mujeres, amigas y compañeras de la agredida, piden justicia, y al sheriff, Little Bill, no se le ocurre nada mejor que compensar al dueño del burdel por la pérdida de sus futuras ganancias con un caballo... Esa es la única carga que impone al agresor. A la mujer no le queda más remedio que resignarse, pero sus compañeras se indignan... En especial Strawberry Alice, estupenda Frances Fisher.




"¡Por el amor de Dios! ¡Dejamos que nos monten como caballos, pero no somos caballos!"

Si, puede que sean putas, pero aún saben lo que es la dignidad, y por eso deciden tomarse la justicia por su mano y ofrecer una recompensa para aquel que mate al vaquero que desfiguró a la mujer.

La noticia corre como la pólvora y llega a oídos de un novato, ambicioso y cegato joven. Al menos es lo suficientemente listo como para buscar a alguien con más experiencia que él. William Munny es un miserable granjero en el que las desgracias parecen cebarse. Su esposa murió, sus cerdos enferman, tiene dos hijos pequeños a los que sacar adelante... Un hombre pobre, cansado, sin ambiciones y sin futuro, pero hace tiempo William Munny era alguien muy distinto, el jefe de una partida de bandidos, asesino implacable, alcohólico temible, cruel y sanguinario. Aquellos días quedaron atrás, algo hizo cambiar a Will, pero ahora necesita dinero y Munny volverá a coger su fusil.




Sin perdón es una película rodada en estado de gracia. Todo en ella me parece perfecto, sus interpretes (el reparto es excepcional, aparte de Eastwood, están Morgan Freeman, Gene Hackman, Richard Harris, imperdible como Bob, el inglés...) el guión, la puesta en escena, el montaje, la música, la iluminación... y ante todo la dirección, porque Eastwood no solo interpreta sino que también dirige. Y consigue una película magistral, una obra que recoge toda la tradición de un género que empezó siendo comercial y tuvo su época de esplendor con las obras de Ford, Huston y Hawks, y luego acabó en aquello del spaguetti western, que Clint precisamente abanderaba... Clint que contaba con filmes estupendos en su haber, como Una mujer y una mula o La leyenda de la ciudad sin nombre, pero que también era Harry, el sucio y se le miraba un poco por encima del hombro por aquellas películas absurdas, violentas y más bien reaccionarias en las que Harry siempre tenía la pistola más grande... 


Y luego va el mismo Clint y hace Sin perdón. Y claro, entonces hay que reconocer que Clint no solo es irresistiblemente apuesto, atractivo y carismático (a pesar y por encima del paso de los años, como solo unos pocos y afortunados privilegiados: Paul Newman, Sean Connery...) sino que para colmo es un tipo brillante, inteligente, sensible y con un extraordinario talento.

Total, que admiro mucho a Clint y a sus películas como director, la terrible Mystic River, la dura Gran Torino o la triste Un mundo perfecto, entre otras muchas... Lo cierto es que todos sus trabajos suelen tener un signo amargo e incluso trágico, y Sin perdón no escapa a eso. Cuando todo parece que va a acabar bien, las cosas se tuercen y el más temible William Munny retornará al pueblo para hacer justicia en una de las mejores y más inolvidables escenas que yo haya visto nunca en un western.


"—¿Es usted William Munny de Missouri, el asesino de niños y mujeres? —Así es. He matado a mujeres y niños. He disparado sobre cualquier cosa que tuviera vida y se moviera. Y hoy he venido a matarle a usted por lo que ha hecho a Ned.




"—¡Es un miserable y cobarde hijo de perra! ¡Ha matado a un hombre desarmado! —Pues debió haberse armado cuando decidió decorar su salón con mi amigo."


—Ahora voy a salir, si veo a algún cabrón ahí fuera, le mataré, y si a algún cabrón se le ocurre dispararme, no solo le mataré a él, sino que mataré a su mujer, a todos sus amigos, y quemaré su maldita casa. ¿Me habéis oído?. Deberíais enterrar a Ned como dios manda... y como alguno de vosotros vuelva a maltratar a otra puta, volveré aquí y os mataré a todos, malditos hijos de perra.
 
 
Sí, William hará justicia, y luego volverá a casa. Más viejo y más solo. Es un asesino, un fracasado y un perdedor, pero yo lo amo, y a diferencia de la señora Feathers comprendo perfectamente a su hija...

"Unos años más tarde la Sra. Feathers hizo el arduo viaje a Hodgeman para visitar el útimo descanso de su única hija. William Munny había desaparecido con sus hijos mucho tiempo atrás, decían que a San Francisco y cuentan que prosperó con la venta de provisiones...

Y no había nada en la tumba para explicarle a la Sra. Feathers, por qué su hija se casó con un ladrón y asesino conocido, un hombre notorio por su carácter vicioso e inmoderado..."


Una historia de amor que prácticamente ni se cuenta, y sin embargo bastó con ese leve esbozo para convertirla desde entonces en una de mis favoritas, y a William Munny en otro de mis héroes...


3 comentarios:

  1. Ainssss Marisa, como se nota que somos enamoradas del oeste, claro esta yo comencé con la colección de peliculas del genero de mi marido. Creo que he visto todas las de Jhon Whine, Sartana, Clint....

    Pero sin duda, te puedo asegurar que "Sin perdón", aunque no sea una clásica historia de amor me atrapa cada vez que la veo como la primera vez, parece mentira conociendola como la conozco. Me parece tan bien retratada la época... ains que me hace soñar con viajar en el tiempo jijijij aunque no creo que la vida de una mujer hubiera sido fácil en ese lugar y esa época.

    Por lo que gracias por esta trabajada entrada, donde la defines tan fielmente!!!!

    Besos preciosa

    <3 <3 <3

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  2. Esa música magistral... esa puesta de sol junto al árbol... esa HISTORIA DE AMOR... me mata esta película! Ya estoy llorando solo de pensar en ella y en lo que remueve en mi pecho.
    Eres genial describiéndola, Marisa! Un beso enorme!

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  3. Gracias chicas!!! Me alegro de que os haya gustado recordarla, la verdad es que todo el mérito es de la peli que es una maravilla, yo tampoco me canso nunca de verla y eso me pasa con muy muy pocas películas...

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