17 de septiembre de 2013

La delgada línea que separa... la pornografía de la erótica





Tema caliente para comentar hoy. No sé vosotros, pero es algo a lo que a yo veces le doy vueltas, sobre todo a la hora de escribir, pero también como lectora. ¿Cuándo deja un texto de ser erótico para convertirse en pornográfico? 

Y es que con eso del más lejos y el más difícil todavía me da la impresión de que la frontera está cada vez más desdibujada. Por un lado tenemos aquello de que un roce en la espalda puede ser sumamente erótico —y también su descripción— en cambio una caricia en la espalda difícilmente va a ser considerada pornográfica. Pero ¿qué hay cuando entramos en terrenos más explícitos? ¿Es más pornográfico el lenguaje soez que las metáforas tímidas? ¿Mejor el vocabulario médico que el vulgar? ¿Depende de la proporción (de las escenas subidas de tono respecto del total, no de otras proporciones), de la profundidad de la historia, de la calidad literaria, de aquello tan socorrido de la elegancia?

Como veis no lo tengo muy claro. Sensibilidades y gustos personales aparte, para mí la pornografía está relacionada con el exceso, con el abuso, existe una pornografía del sexo como existe una pornografía de la violencia o de los sentimientos, y si el ánimo del que mira o lee no está predispuesto hacia ello la pornografía conlleva una cierta agresión por causa de ese mismo exceso que puede molestar a muchos lectores. En cambio la erótica tiene más que ver con la capacidad de sugestión, con algo más difícil que lo evidente, más trabajado, elaborado y que llega a más niveles que el simple impacto primario que buscan esos anuncios que nos asaltan por la red cuando menos te los esperas, y comprended que no ponga ningún ejemplo, pero seguro que sabéis a cuáles me refiero.

Y tampoco se trata de establecer juicios de valor. Me parece perfecto que quien quiera leer o escribir pornografía lo haga, de hecho mi última historia es un poco porno y eso que no llega a ser erótica, de ahí lo de darle vueltas al tema... Por eso me gustaría saber si a vosotros también os interesa esa distinción o si simplemente disfrutáis de la lectura cuando algo os gusta o la abandonáis cuando os desagrada, sin prestar atención a las calificaciones. 

Para terminar os dejo con una reflexión mejor que la mía, se trata de los comentarios de Nabokov acerca del proceso de creación de Lolita y sus peripecias a la hora de publicarla. También se refiere a los requisitos que deben cumplir las novelas pornográficas y describe las recomendaciones que recibió de los editores para que Lolita encajara en el género, algunas tan peregrinas como que convirtiese a Lolita en un niño de doce años y cambiase los moteles de carretera por las granjas del Far West. Es un poco largo, pero os aseguro que merece la pena leerlo.



18 comentarios:

  1. Estamos en una sociedad en la que cada vez más la opinión y la libertad de expresarse va más allá de lo decente y lo correcto. Si un libro es calificado de erótico ¿cómo es posible que parezca una película porno? Es algo que nunca entenderé... pero supongo que muchas veces es más rentable vender algo que sabes que los lectores van a comprar que aferrarte a la línea del género.

    Besitos ^^

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    1. Sí, parece ser que nadie quiere calificar su novela como pornográfica y yo se de muchas que claramente pertenecen a ese género y sin embargo se venden como eróticas y las lectoras las reconocen como eróticas, ¿entonces? Me da la impresión de que para mucha gente no existe esa distinción...

      Y gracias por compartir tu opinión, Paqui!!!

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  2. Un debate muy interesante, Marisa. Yo estoy convencida de que el órgano sexual más poderoso es el cerebro, así que en mi caso personal no considero eróticas las descripciones demasiado explícitas. Prefiero que trabaje la imaginación. Besos!

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    1. Me pasa exactamente lo mismo, Isabel ^ ^ Prefiero siempre lo que se sugiere a lo que se detalla. Un beso!!!

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  3. Pornografía: «descripción o ilustración de las prostitutas o de la prostitución»
    Erotismo: Erotismo (del griego ἔρως: érōs) designaba originalmente al amor apasionado unido con el deseo sexual, sentimiento que fue personificado en el dios Eros. Tiene una relación evidente con la sensualidad, la sexualidad y las capacidades de atracción entre seres humanos.
    Las dos descripciones están sacadas de la wikipedia. Y para mí es eso: la pornografía la relaciono con el sexo por el sexo y, para mí, no tiene cabida en las novelas románticas. Sin embargo, el erotismo, al nivel explícito que sea, al haber amor y al haber atracción... ¡me encanta! Desde una simple caricia hasta la descripción más detallada que exista. Si se hace con respeto y consentimiento mutuo... es amor físico, otra expresión más de un sentimiento humano y maravilloso. La expresión del sentimiento del que hablamos en nuestras novelas.
    No me parece ni feo ni indecente. Más bien me parece inmoral que haya tanto puritanismo al hablar de algo que todos practicamos (y que, como enfermera, he de decir que es una de las necesidades básicas del ser humano y aparece descrito como tal en cualquier libro de medicina)y que es necesario y que... nos gusta!
    Vaya! Menudo rollo he soltado! (cara roja de vergüenza)
    Un besazo

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    1. Pero si primero se trata de sexo por sexo y luego se terminan enamorando lo podemos perdonar, no??? ^ ^ Y completamente de acuerdo en que es necesario hablar claro de estas cosas y practicar también, por supuesto :P Un beso!!!

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    2. Por supuesto, Ari! Esos sinvergüenzas que siempre "van a lo que van" (vamos, sexo por sexo) pero que acaban enamorándose son los que más nos gustaaaaaaan, ¿no? A lo mejor no me he explicado bien arriba aunque tengo la impresión de que me entiendes..... :P Un besote!

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    3. Te has explicado perfectamente ;) lo que pasa es que me gusta cizañar... XD Yo sé que tú también me entiendes ^ ^

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    4. Coincido totalmente con lo expuesto por María Esther.
      Yo la regla que aplicaría para distinguir un relato erótico de uno porno sería probar a quitar las escenas de índole "mas carnal" (por decirlo de una manera delicada) y comprobar si el relato conserva su esencia o por el contrario se ha quedado sólo en las tapas.

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    5. Buen sistema, José :) Es verdad, muchos se iban a quedar en nada...

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  4. Gracias, amore, no conocía el texto de Nabokov, jejeje :D
    Qué difícil es ver esa línea que dices, ¿ein? y qué difícil es provocar de verdad con palabras, no sé, ;) no a todos nos "ponen" las mismas cositas al oido, jejeje.
    Besotes!

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    1. Pero lo difícil en el fondo nos gusta :)))) Y ya ves lo de de los editores, mentes visionarias y preclaras...

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  5. Etiquetas, clasificaciones ...no son de mi agrado. Tal vez se trate de una rebeldía tonta en una época en que la literatura está clasificada en géneros y subgéneros (Juvenil. New Adult, Romance Histórico, Romance Contemporáneo, Romance Erótico, Paranormal, Fantasía, Distopia, Gótica, Novela Negra, Policial...)

    Si le preguntáramos a mi papá, que tiene 70 años, te diría que "Cuatro días en Londres" es "porno". Claro, como se trata de mi papá, agregaría que es un porno "muy bien escrito" (jajajaja)...A fin de cuentas, desde mi humilde punto de vista, todo depende de la "tolerancia" de quien lo lee.

    Sin embargo, comparto plenamente el parecer de José Manuel. Debe haber una historia tras todo el sexo, una trama. Es la misma diferencia que haríamos en el cine: "Nueve semanas y media" o "Instinto Básico" no son consideradas pornográficas, precisamente porque tiene una trama. Parecido es el caso de "El Amante" de Jean-Jacques Annaud (una de mis películas favoritas) sobre el escandaloso libro de Marguerite Duras y así hay miles de ejemplos. Sin embargo, hay gente que no dudaría en etiquetar cualquiera de estos filmes como "porno disfrazado".

    Ahora bien, si encendemos el televisor y nos encontramos con un repartidor que llega a una casa a entregar una pizza y en cinco segundos está en el sofá con la niñera haciéndolo en todas las posiciones existentes en el Kama Sutra, no creo que muchos dudarían que qué extremo colocarlo. Aunque siempre habrá alguien que diga que es "entretenimiento para adultos".

    Yo voto por no clasificar, por no etiquetar. Los libros me atrapan por su trama (incluso más que por sus personajes), algunos tienen sexo, otros acción, los importante es que me hagan reir, suspirar, sufrir y, por sobre todas las cosas, pensar ¿por qué no se me ocurrió a mi?

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  6. Me declaro fan absoluta de tu comentario, Erica ^ ^ la verdad es que tampoco me gustan las etiquetas (aunque sí darle vueltas a las cosas). Mientras la historia me enganche lo demás me da igual. Y además tenemos más cosas en común, El amante es uno de mis libros favoritos y a mi madre también le parece que escriba lo que escriba está muy bien escrito XD

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  7. Yo también le he dado muchas vueltas a este asunto. Un tema que para mí aun no está muy claro.
    Para mi entender un texto deja de ser erótico cuando el lenguaje se vuelve demasiado soez, porque entonces es cuando parece pornografía.
    A la vez no sé si el problema radica en los distintos géneros de la romántica, teniendo en cuenta que antes lo llamado romántico o novela rosa englobaba todo. Ahora hay un motón de subgéneros: Contemporánea, histórica, fantasía, sobrenatural, erótica….
    Pero para mí lo erótico no es tan explicito en su lenguaje o recreación sexual, para mí es provocar una reacción física en el lector sin llegar a quitar el halo de la seducción; un roce, una caricia, una mirada intensa y cargada de sensualidad, un simple roce de piel…. Ósea, que comparto al cien por cien la opinión de Marisa ;) claro está no solo de pan vive el hombre, y no solo de besos surgen las parejas jejejeje. Tiene que haber momentos más explícitos de sexo, pero para mi gusto sin excederse. A ver si me explico: Lo poco gusta y lo mucho cansa. Yo cuando leo una novela y tiene demasiado sexo llega a aburrirme, y salto buscando la trama. Es difícil el equilibrio.

    Y bueno, no estoy segura de haberme explicado bien, pero es lo que pienso.
    Fantástica entrada, mi Ari

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    1. Me gusta mucho lo que dices Valerie, además me parece muy interesante lo de los géneros, porque me da la impresión de que cada uno tiene sus normas en cuanto a las escenas hot, más discretas y clásicas las de estilo Regencia, más actuales las de sobrenatural y las de eróticas ya están desatadas XD Y también de acuerdo en lo de que lo mucho cansa... creo que a veces el problema es que hay tantas y tantas escenas torridas que terminan por perderse el efecto pretendido. Menos mal que para gustos colores y mil gracias por pasar!!!


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  8. Esto también me preocupaba antes y estoy de acuerdo con la mayoría de comentarios. Al igual que Erika, no me gustan para nada las etiquetas. En el relato que estoy escribiendo hay escenas sexuales bastante detalladas y está claro que es inevitable caer en la clasificación de géneros, pero a veces se pisan unos a otros y considero que es el lector quien debe hacer la distinción de lo que está leyendo. Para mí, lo primordial es la historia que hay detrás de esas escenas hot. ¿Sigue siendo interesante sin ese sexo explicito? Esa es la cuestión. Y ahí entra en juego la habilidad para "engancharnos" a la sensualidad y sensibilidad del autor o autora sin cansarnos de las escenas subiditas de tono, algo rematadamente difícil.
    Pornografía o erotismo... en mi opinión, (que insisto, no me gustan las etiquetas), la diferencia está en el gusto, la finura y elegancia de las palabras elegidas que logran conectar con el lector. Así que, como digo en mi blog, prefiero "literatura" a secas. Y para concluir, como dice Marisa, para gusto los colores, siempre tienes la opción de dejar de leer aquello que te incomode.

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    1. Es algo que me preocupa más cuando escribo que como lectora, porque para el lector, como muy bien dices, siempre los habrá para todos los gustos y difícilmente se podrá contentar a todos. A la hora de escribir sí que me parece importante lo de tratar de aportar algo más que solo descripciones y además estaría bien hacerlo con originalidad, con elegancia, con estilo propio... Luego ya lo que me salga es otra cosa XD

      Y muchas gracias por comentar, Anele!!!

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