30 de noviembre de 2012

Mentiras y sueños...

Mentiras y sueños en la ciudad de Los Angeles es el nombre de la historia que voy a comenzar a colgar muy prontito en el foro de RNR. Un poco largo, ¿verdad? pero como muchas veces he pensado que Kate Bentley era un poco soso se me ocurrió que ahora lo podía compensar...

Para explicarlo rápido y corto Mentiras y sueños... es una especie de novela negra que transcurre a finales de los años cincuenta. 

Tenemos un tipo duro...


 


Una mujer fatal...

 

Y una trama enrevesada que en realidad es una excusa para contar lo que me interesa, aunque al final, como me suele pasar siempre, se lleva muchas más páginas de lo que originalmente había previsto...

Como veis no he escatimado en gastos con el cast, ahora solo hace falta que os guste. Os dejo con la portada y un pequeño adelanto porque este finde me voy a pasar frío a Burgos... Hasta el lunes ;)




-1-

La luz se filtraba molesta por entre las rendijas de la persiana. Sentía la cabeza espesa y pesada y sabía que en el momento en que abriese los ojos esos delgados rayos de sol se clavarían en ellos igual que agujas.

Aun así tendría que levantarse… Se incorporó lentamente intentando agitar lo menos posible la turbia corriente en la que todavía andaba sumergida su consciencia. No sirvió de nada. Las sienes y la nuca comenzaron a palpitarle, débilmente aun, pero amenazando con mayores consecuencias si insistía en levantarse de la cama... Esa mierda de whisky de anoche... A saber con que llenaba esa sanguijuela de Barney las botellas. Era puro matarratas... Deberían retirarle la licencia. Eso sí sería algo de provecho para la salud pública...

Salió de la cama y fue al baño con la cabeza estallándole definitivamente. La rubia que dormía a su lado se giró y extendió los brazos tomando posesión del resto de la cama. Muy bien... que aprovechase el poco rato que la quedaba. No pensaba marcharse y dejarla allí, así que ya podía irse espabilando...

En la cafetera quedaba  un poco de café de ayer. Estuvo a punto de tomárselo frío pero la forma en que se le revolvió el estómago cuando simplemente lo pensó le hizo cambiar de opinión. Al final lo tiró, puso una cafetera nueva y la dejó haciéndose mientras se daba una ducha.

El agua y el olor a café recién hecho le hicieron sentirse un poco mejor. Se tomó de golpe dos aspirinas y se pasó la mano por la cara. Debería afeitarse, pero no le apetecía nada enfrentarse a la deprimente luz del espejo, y tampoco confiaba mucho en su pulso en esos momentos. No esperaba ninguna visita importante, lo cierto es que no esperaba ninguna visita, solo Doherty, y a él no le importaría. Además no podía entretenerse mucho más. Tenía que revisar el informe. Con un poco de suerte conseguiría sacarle al menos quinientos. Si le pagase hoy mismo...

Se bebió el café. Parecía que la pesadez empezaba a estar más localizada, era más fácil lidiar con ella ahora. Ya solo tenía que echar de allí a la rubia. ¿Cuál era su nombre? ¿Mandy? ¿Mindy? ¿Marnie? No, Marnie era la pelirroja que vendía el tabaco en Minnelly. Ahora no recordaba como demonios se llamaba... Y tampoco iba a perder más tiempo intentando recordarlo.

Entró a la habitación y subió la persiana. La rubia se quejó lastimera, pero siguió tendida en la cama...

-              Hora de levantarse, encanto.

Una voz zaparrastrosa preguntó desde la almohada.

-             ¿Qué hora es?
-             Las nueve y media. No es que quiera meterte prisa, pero tenía que estar hace una hora en la oficina…

Ella se levantó de la cama cansadamente y miró a su alrededor buscando su ropa entre las sabanas revueltas. Tenía los ojos y la cara hinchada y los restos del maquillaje de anoche no ayudaban a mejorar el conjunto… Salió de la habitación para darle un poco de intimidad y para no tener tan presente la evidencia de que tenía que empezar a ser un poco más selectivo con las compañías.

Apareció al rato en la cocina. Más compuesta, pero aún con mal aspecto. Su ajustado vestido de noche resultaba fuera de lugar a esas horas, aunque sus caderas seguían destacando igual de llamativas. Desde luego no era su cara lo que había hecho que se fijase en ella…

-              ¿Quieres café? Está recién hecho…
-              Sí, por favor. Me vendrá bien…- Ella echó un vistazo titubeante a su alrededor. Cuando le pasó la taza le miró a los ojos, aunque los bajó rápidamente insegura. - Creo que anoche bebí más de lo que estoy acostumbrada... Quiero decir que yo… Espero que sepas que… no soy así... Yo… no querría que pensases que hago esto a menudo…

Volvió a maldecirse por haberla traído a su casa. ¿En que estaba pensando? La culpa era del whisky… Tenerla allí ahora ya era bastante malo, pero soportar sus excusas… De todos modos tendría que decirla algo amable o sería capaz de ponerse a llorar y eso sí que no lo resistiría, prefería largarse y dejarla allí… Al menos cuando volviese era de esperar que hubiese desaparecido…

-              Lo sé, nena. No te preocupes… Creo que los dos bebimos más de la cuenta…

La sonrió aunque no tenía ninguna gana de sonreír, pero ella no debió notarlo porque se animó y correspondió con un gesto con el que pretendía hacerse la interesante…

-              ¿Irás también esta noche por allí?

La sonrisa se evaporó de su rostro sin necesidad de pensar en ello. Tampoco iba a darle alas…

-              No lo sé, nena. Tengo cosas que hacer, trabajo… Ya sabes…

Tuvo que entenderlo porque descuidó un poco su pose y su sonrisa se volvió más violenta. Él también se sentía incómodo y no veía el momento de largarse de allí, pero no podía dejarla en la puerta así sin más…

-              ¿Quieres que te acerque a algún sitio?

La mujer le miró aún más apurada y él imaginó lo que iba a decirle. Era ya lo que le faltaba.

-              El caso es que vivo en la otra punta de la ciudad. No quiero retrasarte… pero si tuvieses diez dólares para el taxi…

Él guardó silencio y echó mano de la cartera. Diez dólares para una carrera de tres como mucho, eso suponiendo que no cogiese el autobús. Como si a él le sobrase el dinero y ella no valía diez dólares. Su humor estaba cambiando de malo a peor. Cogió el billete y se lo dio sin mirarle a la cara. Al fin y al cabo esa ciudad era difícil para todos...

13 comentarios:

  1. Ella me daba penita hasta que le saca la pasta, jajaja :D
    Buen principio y el casting ESPECTACULAR, como la ambientación. Estoy segura de que me va a gustar mucho y me vas a hacer disfrutar (además que Paul tambiñen suele ser uno de mis musos, jejeje y me encanta visualizarle, mmm), pero lo que no me convence es el nombre... Kate Bentley es enigmático y suena bien, aunque entiendo que si alguien no te conoce puede pensar que es el nombre de la autora y "confundirse" (lo digo porque fue lo que pensé la primera vez que vi la portada de la luna y eso que te conozco, jejeje, creía que era una reseña, soy un poco despistada, al mirarlo bien lo entendí ;)
    Mentiras y sueños en LA, bueno, ya me voy acostumbrando ;)
    Sueños y mentiras en LA
    LA: sueños y mentiras.
    Le daré más vueltas ;) Avísame cuando la subas y buscaré tiempo para leerla y comentarla en el foro, que hace mucho que digo nada y lo mismo hasta me cierran la cuenta ;)
    Mil besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes razón, no me había dado cuenta de lo de Kate :S a ver si tengo un rato y descubro como hacer un menú arriba y también quiero subir Kate a Scribd y… demasiadas cosas… ¬ ¬

      El título también lo he puesto del derecho y del revés y al final ha acabado gustándome XD quiero empezar a colgarla ya, así que pásate cuando quieras ;) pero lo primero es lo primero y el día quince está a la vuelta de la esquina, así que apúrate y mucha suerte!!!! Besitos!!!

      Eliminar
  2. PD: Vale, mi cabeza ha hecho un mix entre la portada de la luna de Amravati y la del mar de Kate, jejeje. Perdón, ;) un abrazote!

    ResponderEliminar
  3. Menuda pintaza!!!
    Pues nada.. estoy deseando de leer lo que sigue... sabes que me vas a tener por ahí dando guerra sí o sí.
    En fin, que pases muuuy buen finde... ahora, lo tuyo es echarle valor, porque mira que con la que está cayendo irte pa' Burgos... ejejeeje... si soy yo aquí en Córdoba y tengo un frío del carajo... Bueno, lo dicho, que te diviertas.
    Un besazo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya no estábamos a tiempo de cambiar las fechas cuando nos enteramos de lo de la ola de frío, pero bueno, al final hemos sobrevivido y el frío le da más encanto a Burgos, y el que no se consuela es porque no quiere XD y además me alegro de que te haya gustado ;) muchas gracias Silvia y muchos besos!!!



      Eliminar
  4. ¡Vaya, Ari! Menudo comienzo que me ha gustado mucho, mucho. Tienes una forma de escribir muy buena. Esperando ansiosa la continuación.
    Te mando muchos cariños.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Mimi, sabes que el sentimiento es mutuo ;) por cierto que acabo de ver tu blog y me ha encantado, me lo apunto :)))



      Eliminar
  5. Muy prometedora la historia, estoy segura que me voy a enamorar del tipo duro, aunque todavía no sé su nombre... Y tengo que contradecirte, Kate Nentley no es para nada soso.

    ResponderEliminar
  6. Se llama Clyde, Gigi, estoy segura de que te resulta familiar XD ;)

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar